«Quiero que borren mis datos.» Es una frase sencilla que, en el contexto de la inteligencia artificial moderna, se convierte en una pregunta filosófica y técnica sin respuesta clara. El derecho al olvido existe en la ley argentina. Lo que no existe aún es la capacidad técnica de hacer que los modelos de lenguaje olviden.
Qué es el habeas data y para qué sirve
La acción de habeas data, consagrada en el artículo 43 de la Constitución Nacional y regulada por la Ley 25.326, permite a cualquier persona exigir que el responsable de una base de datos le informe qué información tiene sobre ella y, si corresponde, la rectifique, actualice o suprima.
Durante décadas funcionó razonablemente bien para lo que fue diseñada: bases de datos estructuradas, listas de morosos, archivos de antecedentes, registros de crédito. El responsable borraba el registro y el asunto quedaba cerrado. Los sistemas de IA no funcionan así.
El problema técnico del olvido
Un modelo de lenguaje se entrena con enormes volúmenes de texto. Durante ese proceso, la información se convierte en parámetros matemáticos distribuidos a lo largo de millones de variables. No hay una «fila» con tu nombre y tu dirección que alguien pueda borrar con Suprimir.
Esto significa que hoy no existe una forma técnicamente verificable de garantizar que un modelo «olvidó» información específica de una persona. El llamado machine unlearning es un área activa de investigación, pero aún no tiene soluciones maduras ni escalables para producción.
La respuesta legal en Argentina
La DNPDP no ha emitido hasta ahora una posición clara sobre cómo aplicar el habeas data a los modelos de IA. La pregunta más difícil: ¿es un modelo de lenguaje una «base de datos» en el sentido de la Ley 25.326? Si la respuesta es sí, el responsable del modelo debería poder atender solicitudes de supresión. Si la respuesta es no, existe un vacío legal que deja a los ciudadanos sin herramienta efectiva.
Algunas autoridades europeas ya interpretaron que los modelos de IA sí constituyen bases de datos sujetas al GDPR, lo que abre otro debate: ¿es legal entrenar un modelo con datos personales sin consentimiento explícito de los titulares?
¿Qué podés hacer hoy?
Las herramientas disponibles son imperfectas pero no inexistentes. Podés presentar una solicitud de supresión ante la empresa responsable del modelo. Podés exigir transparencia sobre qué datos se usaron en el entrenamiento. Y podés respaldar iniciativas legislativas que establezcan privacidad desde el diseño como requisito, no como opción. El habeas data del siglo XXI necesita respuestas del siglo XXI.